Bond salva la noche, un equipo desdibujado y dos bajas sensibles justo antes de la recta final
(image via Houston Dynamo FC)
0 a 0 ante San Jose, y otra vez la figura fue Bond: cuatro atajadas para su sexta valla invicta en los últimos siete partidos. La más clara la tapó temprano, a los 14’, cuando se tiró abajo y fuerte para sacarle el remate a Bouda desde el primer palo.
Pero más allá del arquero, hay que decirlo tal cual es: este es el segundo partido seguido en el que el equipo se ve desdibujado. San Jose le tapó los nueve remates y ni uno solo llegó al arco, algo que no le pasaba a Houston hace rato. Y encima jugando con línea de tres por primera vez en la temporada, algo que, en principio, le tendría que haber dejado más espacios, pero no fue así. Igual, tranquilos, estos baches son normales dentro de una temporada larga. No hay que desesperarse.
Lo único realmente rescatable en ataque fue Ennali. Jugando de lateral fue, de lejos, el que mejor atacó: un caño precioso que le hizo a Reid Roberts a los 58’ y que terminó en tiro libre en zona peligrosa, y unos minutos después una pared con McGlynn dentro del área que casi termina en gol. Cuando el resto del equipo no encuentra la vuelta, Ennali por afuera sigue siendo una garantía.
Y hablando de encontrar la vuelta: en estos últimos dos partidos se nota, y se nota mucho, el trabajo que hacía Ponce, que ya se fue transferido al Elche. No hacía falta que metiera un gol cada fin de semana para darse cuenta de lo que aportaba: el pivoteo, la referencia arriba, el descanso para que el equipo suba con calma. Sin él, el ataque se queda sin apoyo y todo se vuelve más difícil.
Y como si una baja no alcanzara, llega otra: todo indica que Jack McGlynn jugó, posiblemente, su último partido con la camiseta de Houston, rumbo a la Championship inglesa. Con Ponce afuera y McGlynn en la puerta de salida, quedan dos lugares libres justo en el momento menos pensado: el del killer de área y el del volante más creativo del plantel.
Ahí la pregunta que queda flotando: ¿a quién traerías? ¿Queda tiempo para sumar a alguien que se adapte rápido al equipo en medio de la recta final? No es un dato menor, porque el sábado se viene un Charlotte FC nada sencillo de visitante y después recibimos a Salt Lake en casa, dos pruebas de los doce partidos finales complicadísimos que quedan. Y hay que tratar de sostenerse en los puestos más altos de la tabla pensando en la clasificación a playoffs.
Este equipo ya demostró, con las cinco victorias seguidas que se llevó puestas hace unas semanas, que cuando están todos bien, son casi invencibles. Con la salida de dos importantísimos jugadores titulares, vamos a ver qué tienen planeado en el club, porque de esa respuesta depende bastante la ilusión: si Houston sale a buscar reemplazos a la altura, hay equipo para soñar en grande.
El formato de esta liga, encima, te mantiene expectante hasta el último minuto, con todas las chances abiertas de pelear el campeonato de punta a punta. Vamos a ver qué se viene.

